Dos personas, desde Barcelona
Sin comerciales, sin capas intermedias y sin nadie que venda una cosa distinta de la que se implanta.
Hemos trabajado con empresas de todos los tamaños
Desde empresas familiares con dos personas en administración hasta grupos con varios centros. Cambia el volumen y cambia el ERP, pero el trabajo repetitivo es sorprendentemente parecido en todas.
Nuestra formación nos ha costado decenas de miles de euros
Una inversión que no hemos repercutido a nadie. Es la razón de que en la primera reunión ya sepamos qué preguntar, y de que en la segunda traigamos una propuesta y no un catálogo.
Cómo trabajamos, no qué vendemos
Decimos que no cuando toca
A veces la respuesta honesta es que el proceso no compensa automatizarlo. Un cliente al que le hemos ahorrado un gasto inútil vuelve; uno al que le hemos vendido algo que no necesitaba, no.
Nada entra en producción sin comprobarlo antes
Todo funciona primero en paralelo: el sistema procesa pero no escribe, y se contrasta contra el trabajo manual. Nadie tiene que confiar en nosotros a ciegas, y no lo pedimos.
El control se queda en vuestra casa
Vosotros decidís qué entra solo y qué se revisa, proceso por proceso. La automatización quita el trabajo mecánico, no la última palabra.
No prometemos porcentajes
No damos cifras de acierto antes de haber visto vuestro catálogo, ni plazos que no podamos sostener. Lo que decimos en el diagnóstico es lo que se cumple en la implantación.
Somos quien coge el teléfono
El que monta el sistema es el que responde cuando algo falla. No hay soporte de primer nivel que abre un ticket.
Elegimos un terreno estrecho
Distribución y fabricación, procesos administrativos. Hemos montado sobre ERPs muy distintos, desde sistemas conocidos hasta desarrollos a medida sin documentación.
Media hora mirando vuestro proceso actual y el ERP que tenéis
Después volvemos con una propuesta concreta.
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